¿Dispositivos digitales en el aula? Sí. Y con razones…
Javier Recio Hernández
Profesor de 5º y 6º de primaria del colegio Divino Maestro de Salamanca.
16 julio 2025

Llevo ya cuatro años usando dispositivos digitales en el aula como maestro en un centro educativo de Salamanca, y he participado también en el proyecto red XXI de la Junta de Castilla y León. He decidido a escribir estas líneas porque últimamente escucho demasiadas críticas al uso de dispositivos digitales en las aulas… muchas veces desde el desconocimiento.
Así que, sin tecnicismos, con lenguaje claro y desde la experiencia de quien trabaja a diario con niños, quiero compartir por qué defiendo el uso de dispositivos digitales en clase.
Porque esto no va de pantallas sí o pantallas no, sino de cómo usamos la tecnología para enseñar mejor y para preparar a los alumnos para el mundo que ya están viviendo.
La primera consideración a tener en cuenta es que el dispositivo digital no sustituye el cuaderno. Lo complementa.
En mi aula seguimos haciendo dictados, escribiendo a mano, usando el cálculo mental, leyendo en voz alta, resolviendo problemas con lápiz y papel… Lo digital no ha sustituido nada de eso. El cuaderno y el libro siguen presentes.
Pero además de eso, los alumnos tienen acceso a un dispositivo que les abre puertas a un sinfín de herramientas, proyectos, trabajos en equipo y recursos que serían imposibles con métodos tradicionales.
¿Qué hacemos con los dispositivos digitales? En mi día a día utilizo junto a mis alumnos una amplia variedad de recursos educativos. Usamos procesadores de texto y herramientas de presentación en línea para redactar, crear presentaciones, trabajar en grupo en tiempo real. Accedemos a plataformas de gestión de clase en línea que facilitan compartir tareas, vídeos, materiales, además de ofrecer un seguimiento individualizado. Almacenamos en la nube de manera que cada alumno organiza su propio material digital, y aprende a ser ordenado en entornos digitales. Empleamos pizarras digitales colaborativas ideales para crear esquemas y realizar lluvias de ideas en grupo. Creamos sitios web educativos para que los niños diseñen sus propias páginas web, desarrollando habilidades de comunicación, estructuración y presentación. Utilizamos herramientas de diseño gráfico con las que diseñar infografías, carteles y esquemas visuales, potenciando la creatividad. Trabajamos con herramientas de diseño 3D y la orientación espacial de forma interactiva. Realizamos encuestas y formularios en línea que ayudan a las autoevaluaciones, encuestas y retroalimentación. Accedemos a plataformas de contenido educativo y gamificación que ofrecen juegos, concursos, presentaciones interactivas con contenido educativo. Realizamos una investigación guiada motores de búsqueda para enseñar a los alumnos a buscar, contrastar y comprender la información online.
Y muchas herramientas más que se adaptan al nivel y la asignatura. Lo esencial es que los niños dejan de ser receptores pasivos de información y se convierten en creadores activos de contenido.
Independientemente del dispositivo que decida emplear cada centro, la clave está en cómo se utiliza. El objetivo es el mismo: que los niños aprendan a usar la tecnología con sentido, responsabilidad y creatividad. Cada cole tiene su propia realidad, recursos y proyectos. Por eso, es fundamental respetar la diversidad de modelos educativos y no criticar lo que simplemente es diferente.
¿De verdad queremos dar la espalda al futuro? Nuestros alumnos ya son nativos digitales. No podemos pretender que aprendan como hace 30 años. Lo que necesitan es que les enseñemos a pensar críticamente, a buscar información, a organizarla, a expresarse en distintos formatos, a colaborar con otros… Decir que usar un ordenador o una tablet en clase es “perjudicial” es c es tan erróneo como decir que una calculadora impide aprender a sumar o que no es necesario saber buscar información porque antes existían las enciclopedias.
No se trata de “abandonar lo tradicional”, sino de integrar nuevas herramientas a las de siempre. Porque no se trata de elegir entre una cosa u otra. Se trata de educar con todos los recursos a nuestro alcance, y preparar a nuestros estudiantes para un mundo en el que donde necesitarán desenvolverse con soltura, criterio y responsabilidad.
Todo depende del cómo.
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Javier Recio Hernández es profesor de 5º y 6º de primaria del colegio Divino Maestro de Salamanca
