Opiniones: Gil Sanz

Basta de acoso a la profesión veterinaria y a la salud de los animales

Y en definitiva, a la Salud Pública

José Miguel Gil Sanz

Presidente del Colegio de Veterinarios de Segovia.

22 junio 2025

Los políticos y las administraciones Nacionales y Autonómicas dan la espalda a una profesión que lucha por una Salud Integral.

Los veterinarios llevamos desde principios de año saliendo a la calle y manifestando nuestra preocupante situación:

  • Porque el Real Decreto 666/2023 y el sistema PRESVET han impuesto una normativa injusta, burocrática, desproporcionada y dañina.
  • Porque esta norma pone en peligro la salud de los animales, la salud pública, la seguridad alimentaria y la propia continuidad de nuestra profesión.
  • Porque esta normativa no está alineada con la legislación europea ni con la evidencia científica, y nos deja indefensos ante sanciones desproporcionadas, mientras se ignora la voz de los veterinarios.

En definitiva, queremos alzar la voz por quienes no pueden hablar: nuestros animales, cuya salud está en juego por una normativa injusta.

Las consecuencias reales del RD 666/2023

  • Este Real Decreto nos obliga a seguir un sistema rígido que antepone trámites burocráticos al criterio clínico veterinario.
  • Nos impide adaptar tratamientos a las necesidades de cada paciente, aunque sepamos que es lo correcto.
  • Obliga a usar fichas técnicas desactualizadas, incluso aunque existan estudios científicos más recientes y eficaces.
  • Nos limita en la elección de antibióticos, impone pruebas innecesarias y retrasa tratamientos urgentes, lo que puede costar vidas.
  • Obliga a propietarios a recorrer farmacias para conseguir medicamentos, enfrentándose a desabastecimientos, formatos inadecuados o precios más altos.
  • Genera sobrantes de medicamentos que favorecen la automedicación, el mercado negro y la contaminación ambiental.
  • Carga a las clínicas con trámites administrativos excesivos y sanciones desproporcionadas, que pueden llegar hasta 1,2 millones de euros.
  • Está provocando un abandono creciente de la profesión: muchos veterinarios están pensando en dejar su trabajo por el estrés, la inseguridad jurídica y la imposibilidad de ejercer correctamente.

En definitiva, esta normativa no protege la salud animal ni la salud pública. Al contrario, la pone en riesgo.

Esto también afecta a los propietarios de animales

Queremos que los tutores de mascotas entiendan que esta lucha también es suya:

  • Porque la salud de sus animales depende de que podamos ejercer nuestra profesión con responsabilidad y sin obstáculos absurdos.
  • Porque esta normativa retrasa diagnósticos, encarece tratamientos y limita su acceso a medicamentos.
  • Porque más de la mitad de los hogares españoles tienen un animal de compañía, y todos están en riesgo si esta situación no cambia.

Los veterinarios no estamos en contra de una regulación, pero siempre que esté basada en ciencia y sentido común.

No pedimos privilegios, pedimos lo justo.

Nuestras reivindicaciones

Estas son nuestras reivindicaciones, claras y urgentes:

  • La derogación inmediata del RD 666/2023 y del sistema PRESVET, poniendo fin a las sanciones desproporcionadas.
  • Poder dispensar directamente en nuestras clínicas la cantidad exacta de medicamentos necesaria para cada tratamiento, a los animales que están bajo nuestro cuidado, como en la mayoría de países europeos.
  • Flexibilidad en la prescripción, basada en el criterio clínico y la evidencia científica, no en burocracia ni en fichas técnicas desactualizadas.
  • Revisar el tamaño y formato de los envases para evitar desperdicios y riesgos de automedicación.
  • Reducir el IVA veterinario al 10% y el de los medicamentos al 4%, porque la salud animal no es un lujo.
  • Y, sobre todo, que se escuche a los veterinarios. Que se nos respete como profesionales sanitarios que somos, garantes de la salud animal, la salud pública y el bienestar de toda la sociedad.

Solicitamos, en definitiva, nuestro derecho a ejercer nuestra profesión dignamente, con responsabilidad científica y ética, libres de cargas administrativas inútiles y de amenazas de sanciones desproporcionadas que están poniendo en juego vidas animales, la salud de los veterinarios y la salud pública en general.

Porque sin veterinarios, no hay salud animal. Sin veterinarios, no hay salud pública.

Porque es el momento de defender la vida y el bienestar de nuestros animales, la dignidad y el respeto que merece nuestra profesión, y el derecho de los propietarios a un acceso justo a los tratamientos.

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José Miguel Gil Sanz es el Presidente del Colegio de Veterinarios de Segovia