La revolución tranquila de El Hueco
Joaquín Alcalde Sánchez
Director de El Hueco y de Presura – Feria Nacional para la Repoblación de la España Rural.
20 abril 2025

En octubre del año pasado El Hueco, como preludio de la feria Presura que se iba a celebrar tres días después en Madrid, reunió a periodistas de los principales medios nacionales para preguntarles, a calzón quitado, si la España rural les importaba algo o la habían echado a la papelera porque ya no era ‘sexy’ hablar de ella ya que no generaba muchos clics en sus webs. El tráfico en internet, como saben, ha sustituido al, en otro tiempo omnipotente, control OJD para decidir lo que importa a o no a la opinión pública.
Como recordará, el problema de la despoblación, pasó durante décadas por un crudo invierno en el que la situación de territorios que se quedaban sin gente solo interesaba a los periódicos locales (y a veces ni eso). Pero hace más o menos seis años la España rural se pudo de moda y, ¡tacchaaaán!, era noticia de primera página (diez ideas de El Hueco para la repoblación se publicaron en la portada de «El País» al lado de una información sobre el Brexit).
Seis años después de esa primavera de amor y de deshielo, los periodistas que se reunieron en la jornada de Madrid nos confesaron que las cosas habían cambiado y que volvía el crudo invierno a las relaciones entre la España rural y los medios de comunicación nacionales.
Es decir, estamos un poco más solos en esta batalla colosal y lenta porque, además, a los políticos también se les ha pasado ese entusiasmo que les entró cuando vieron las orejas al lobo de las plataformas ciudadanas.
¿Y qué hacemos ahora? Pues seguir y seguir y seguir.
En El Hueco, desde la Muy Leal, Noble y Despobladísima Soria, hemos creado desde hace una década varios artefactos para la repoblación y contra la depresión que puede generar meterse en esta lucha.
Por ejemplo, hemos pues en marcha los G100 y los G30, espacios de inteligencia colectiva impulsados para imaginar y construir soluciones reales contra la despoblación. El primer G100 fue el que salió en la primera de «El País» como les recordaba más arriba.
El G100 reúne a cien personas de perfiles muy diversos —desde emprendedores rurales hasta investigadores, artistas o activistas— que, durante meses, trabajan juntos en propuestas valientes, creativas y transformadoras para revitalizar la España vacía. Es un laboratorio de ideas con los pies en la tierra y el corazón puesto en el territorio.
El G30, por su parte, es un grupo más reducido pero muy dinámico, encargado de poner en marcha acciones concretas, de testear propuestas, de generar impacto rápido y visible. Son los aceleradores del cambio. En Burgos, vamos a poner en marcha un G30 en breve.
Juntos, G100 y G30 son la chispa que enciende la llama: redes de personas comprometidas que creen que otra España rural es posible… y están dispuestas a hacerla realidad.
La Red de Pueblos Acogedores (www.pueblosacogedores.com) es otra iniciativa de El Hueco. Casi cien pueblos de toda España (22 de Castilla y León) juntan fuerza para presentarse ante el mundo como un lugar perfecto para vivir. Pero no es solo que un mapa de lugares: es una invitación a comenzar una nueva vida en el medio rural, acompañado y con calor humano.
Son pueblos pequeños, sí, pero con un gran corazón. Lugares que se preparan para recibir a nuevos vecinos con los brazos abiertos, ofreciendo información clara, apoyo local y, sobre todo, una comunidad dispuesta a ayudar.
Porque repoblar no es solo mudarse, es sentirse parte. Y en estos pueblos, eso empieza desde el primer día.
Desde El Hueco también llevamos años impulsando en España el enfoque del rural proofing, o mecanismo rural de garantía, una herramienta clave para que las políticas públicas tengan en cuenta el impacto específico que generan en los territorios rurales. Hemos trabajado en su divulgación, formación y aplicación práctica, promoviendo que las decisiones políticas y legislativas se sometan a una “prueba rural” que evite efectos negativos no deseados sobre los pequeños municipios. Este enfoque, que ya se aplica en países como Finlandia o Reino Unido, es imprescindible si queremos que la innovación social no se limite a proyectos puntuales, sino que transforme de raíz el modo en que se diseña y aplica la acción pública en el territorio. Porque no se trata solo de hacer más por lo rural, sino de hacerlo mejor y con mirada larga.
Pero nuestro artefacto favorito, el más exitoso (cinco millones de impacto mediático, incluso en tiempos difíciles, en sus ocho ediciones celebradas) es Presura, la Feria Nacional para la Repoblación de la España Rural. Ha celebra cinco ediciones en Soria, y una en Sigüenza, en Pamplona y en Madrid. Del 3 al 5 de octubre de este año, Presura llega a Asturias, al Pozo Sotón, en San Martín del Rey Aurelio.
Presura no es una feria al uso. Es una celebración, un punto de encuentro, un escaparate de lo que sí se puede hacer en el medio rural. Desde su primera edición, Presura se ha convertido en el gran evento nacional sobre la repoblación. Año tras año, emprendedores, administraciones, artistas, investigadores, periodistas y ciudadanos de toda España se reúnen para hablar de retos, pero también —y sobre todo— de soluciones.
En sus pasillos se cruzan ideas y se fraguan proyectos. Se descubren experiencias inspiradoras y se derriban tópicos. Porque en Presura se respira futuro, se reivindica lo rural no como algo que hay que salvar, sino como un espacio de innovación, sostenibilidad y calidad de vida.
Cada edición tiene su carácter, su lema, su color. Pero todas comparten el mismo corazón: hacer visible lo invisible, dar voz a los que nunca se han rendido y a los que están volviendo con fuerza a levantar los pueblos desde el compromiso, la creatividad y la esperanza.
En cualquier caso, lo que creo que ha hecho El Hueco en esta última década es sembrar una semilla que hoy crece en muchas partes de España. Ha puesto en marcha una conversación imprescindible. Ha conseguido que hablar de repoblación ya no sea solo hablar de abandono, sino también de innovación, de cambio cultural, de oportunidades.
Y lo ha hecho con alma. Con un pie en la tierra y la mirada en el horizonte. Con rigor, pero también con emoción. Porque, al final, lo que está en juego es algo más que cifras demográficas: es la dignidad de un territorio y de quienes lo habitan.
Presura y nuestros otros proyectos, en el fondo, son formas de decir lo mismo: que el mundo rural tiene mucho que ofrecer, y que el futuro de este país no se puede construir de espaldas a él.
Y aquí sigue El Hueco con su revolución tranquila, abriendo espacios, conectando personas, alimentando sueños. Como un latido persistente que nos recuerda que, mientras haya alguien dispuesto a quedarse, a volver, a imaginar, la repoblación no solo es posible. Tal vez sea lenta, pero si no dejamos de hacernos oír incluso en medio de esta sociedad tan hiperventilada y con tan poca capacidad de atención, es imparable.
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Joaquín Alcalde Sánchez
Soriano del 68. Ingeniero Agrícola, por la Universidad de Valladolid. Experto en Dirección y Gestión de ONGs y en Liderazgo e Innovación Social por ESADE Business School.
Director de la ONG Cives Mundi desde hace 25 años. Ha trabajado en Cooperación al Desarrollo en más de 22 países de América Latina, África y Asia. Desde el año 2011 coordina el proyecto El Hueco para el fomento de la innovación social como herramienta para la repoblación de la España rural. Impulsor y fundador de varias empresas sociales. Director de Presura – Feria Nacional para la Repoblación de la España Rural
Trabaja en red con diferentes ecosistemas de fomento del emprendimiento y la innovación social en áreas escasamente pobladas de Europa (Escocia, Finlandia, Grecia, Eslovaquia, Alemania, Portugal y España) y en el impulso y generación de ecosistemas de innovación social en diversas comarcas españolas.
