Otro anuncio más de vivienda en Castilla y León que no da respuesta al problema
Ahora se descuelgan desde la Junta de Castilla y León con una nueva partida económica para el alquiler de viviendas, que no decimos que no esté bien, siempre es bienvenido dotar de más recursos a la vivienda, pero hacerlo de forma eficiente requiere algo más.
En Castilla y León tenemos un grave problema y es CONSEGUIR que la gente se quede a vivir en los pueblos o incluso los elija para irse a vivir a ellos.
Si queremos que la gente se vaya a vivir a los pueblos, un básico es contar con viviendas para tomar la decisión, además por supuesto de tener acceso en igualdad de condiciones a servicios básicos como la sanidad o la educación y por supuesto con la conectividad necesaria, es decir que no se pueden tener menos servicios que en las ciudades.
Voy a ocuparme hoy de la vivienda porque siempre me ha parecido fundamental para retener a la gente en los pueblos, sobre todo porque comparativamente si hay una buena oferta de vivienda en el medio rural y es asequible, teniendo en cuenta los altísimos precios que han alcanzado en las ciudades es muy probable que los jóvenes puedan tomar la decisión de vivir en un pueblo, siempre que se generen incentivos económicos para hacerlo.
En Castilla y León, con 2.228 municipios repartidos por todo el territorio, que es rico en recursos naturales y con una belleza paisajística que hace francamente interesante vivir en el medio rural de nuestra Comunidad, tenemos un alto porcentaje de viviendas vacías en relación con nuestro parque total de vivienda, concretamente 360.000 viviendas que no están habitadas y que representan casi el 20%.
La verdad es que sólo tienes que recorrer el territorio para darte cuenta de que los pueblos están vacíos y muchas casas cerradas y abandonadas. Si a esto le sumamos las viviendas que tienen titularidad pública y que han quedado sin habitar poque eran la casa del médico o la del maestro, o un antiguo cuartel de la guardia civil resulta que podríamos poner en uso un número muy importante de viviendas.
No se ha hecho mucho esfuerzo por invertir en viviendas publicas en Castilla y León, otras comunidades como Andalucía, País Vasco o Madrid disponen de un mayor volumen de inversión, estamos muy por detrás de todas. La realidad es que contando con el mayor número de pueblos de España el esfuerzo podría ser mucho más notable.
Ahora bien, este esfuerzo tiene que ir acompañado de la dotación de conectividad en todo el territorio. Nadie se va a ir a vivir a un pueblo sino tiene acceso a internet, esta es una realidad incontestable, pero tampoco se va a ir a vivir sino hay una vivienda accesible.
Nuestra propuesta
La propuesta de Nueve Castilla y León parte de aprobar un PLAN AUTONÓMICO de VIVIENDA 2025/2030 que contenga dotación presupuestaria anual suficiente y que se refiera a todos los aspectos que requiere la vivienda: construcción de vivienda pública, alquiler, desarrollo de suelo para construir desde el punto de vista urbanístico con una atención destacada en el medio rural, ya que es el espacio más importante en esta Comunidad Autónoma, el 98% de nuestra superficie es medio rural.
La fijación de población en el medio rural requiere de una acción coordinada y contundente, debería contener un gran pacto social para implantar todas las medidas necesarias que permitan a los jóvenes quedarse en los pueblos y que incluya acceso a la vivienda para los jóvenes, con incentivos fiscales reales y ayudas al emprendimiento.
Este plan debería CREAR una UNIDAD INTERDEPARTAMENTAL que coordine vivienda, urbanismo, juventud y medio rural.
Convenios con los Ayuntamientos para rehabilitar las viviendas vacías y dotar de ayudas del 50% para llevar a cabo las reformas de viviendas en los pueblos. Imprescindible incluir apoyo técnico a los pequeños municipios.
Crear un OBSERVATORIO AUTONÓMICO DE VIVIENDA.
Después de presenciar en Madrid –porque me pilló allí– lo que significó el apagón del pasado 28 de abril, entre otras cosas, lo que pude ver es como una ciudad absolutamente insostenible desde todos los puntos de vista, en el uso de los recursos tanto naturales como sociales, se veía saturada de gente y colapsada, gente saliendo de todos los edificios e inundando las calles sin rumbo y en manada, coches atascados por todos los lados con semáforos estropeados.
En ese momento yo solo pensaba en lo tranquilos que debían estar todos lo que estaban viviendo en un pueblo, sin ningún tipo de agobio ni de presión para acceder a los servicios, sin dificultad alguna para desarrollar el resto de actividades del día.
Todo esto sería posible si llevaramos a cabo una adecuada ordenación del territorio y pusiéramos en marcha la distribución de servicios más adecuada para que la gente pudiera vivir en los pueblos, dándoles todas las facilidades que entre otras cosas implicaría una reducción de la especulación a la que está sometida la vivienda y que obliga a que muchas personas dediquen una buena parte de su vida a pagar una casa cuando el valor real de las mismas es ínfimo. Esto se puede ver con el precio real que tiene una casa.






