Autor: nueveCyL

  • Las promesas incumplidas del Partido Popular para La Raya

    Las promesas incumplidas del Partido Popular para La Raya

    Las promesas incumplidas del Partido Popular para La Raya

    En los últimos 30 años, los 175 municipios de la Raya han perdido 32.000 habitantes, y el 40% de los que permanecen supera los 65 años

    El pasado lunes 19 de mayo de 2025, el presidente de la Junta de Castilla y León presentaba un Plan socioeconómico para La Raya. Un aviso a navegantes: este «nuevo» plan no tiene nada de nuevo. Es prácticamente idéntico al que prometió durante la campaña electoral de 2022, un compromiso que, a día de hoy y tres años después, sigue sin haberse ejecutado. Parece que Mañueco cree que los habitantes de la frontera no tienen memoria….

    La situación es, sin exagerar, alarmante. En los últimos 30 años, los 175 municipios de la Raya han perdido 32.000 habitantes, y el 40% de los que permanecen supera los 65 años. Además, 2.400 jóvenes han hecho las maletas en busca de oportunidades que aquí no encuentran dejando una densidad poblacional de apenas 6,3 habitantes por kilómetro cuadrado, mientras que la de Castilla y León se sitúa en 24 hab por km2. El propio plan de Mañueco reconoce esta dramática realidad, sin asumir la responsabilidad que le corresponde a él y a su partido, tras 37 años de gobierno en los que no han hecho nada para evitar que el Oeste de la comunidad se convierta en un auténtico desierto. 

    Los habitantes de las Raya han sido testigos de múltiples planes de la Junta, todos ellos un “copia-pega” del anterior. Ninguno de ellos ha logrado frenar la despoblación como los datos reflejan y nunca mienten. Recordemos el “Plan del Oeste”, aprobado en 2004 para las provincias de Zamora, Salamanca, León y Ávila, y quedo dos décadas después es sólo papel mojado. En 2021 se aprobó otro plan para Soria, pero su población sigue agonizando en cifras cada día más bajas. Y el plan de Zamora, o el «Plan especial para la Raya» presentado a bombo y platillo en plena campaña electoral de 2022. ¿El resultado? Tres años después, ese plan es otro espejismo. Ni un euro gastado, ni un proyecto ejecutado. La Raya se desangra y la respuesta del Gobierno Regional sigue siendo la misma en 2025: otro plan colmado de promesas vacías, medidas difusas, sin concreción ni voluntad real de cambio.

    La Raya merece algo más que las promesas incumplidas de Mañueco.  Merece la valentía del gobierno de su Comunidad y de su Presidente para coger el toro por los cuernos y frenar de una vez por todas la sangría que padece desde hace más de 30 años.


    Nuestra propuesta

    La propuesta de nueve Castilla y León es clara: actuar de manera transversal en todo este territorio, con acciones integrales que conviertan la frontera en un lugar donde merezca la pena vivir. Y ello requiere medidas valientes como mejorar las comunicaciones y las telecomunicaciones en todo el territorio fronterizo, apoyar a los emprendedores de verdad, descentralizar servicios para crear oportunidades y empleo, reestructurar de forma integral los servicios de educación y sanidad, promover una política de vivienda accesible para los más jóvenes y establecer una fiscalidad que compense las adversidades propias de la zona. Así, y sólo así, la Raya podrá convertirse en proyecto de vida y futuro de los jóvenes y familias que ahora están pensando en hacer la maleta y marcharse de allí.

    Nuestra PROPUESTA no es una utopía. Hay experiencias similares con estrategias también trasversales que han dado resultado en otros lugares, como las Tierras Altas de Escocia, donde se consiguió frenar la despoblación. Aunque los resultados claro no pueden ser inmediatos, en 50 años la población creció un 22% gracias a la puesta en marcha de acciones planificadas en el tiempo y encaminadas a corregir los desequilibrios mejorando las infraestructuras, garantizando todos los servicios públicos, haciendo un seguimiento personalizado de los jóvenes par retenerlos en sectores de empleo arraigados y fuertes en su territorio. 

    Imaginemos ahora qué habría pasado si el Partido Popular hubiera puesto en marcha una propuesta de este tipo hace 37 años, en lugar de limitarse a vender promesas electorales cada cuatro años. Quizá hoy la Raya tendría un 20% más de habitantes en lugar de haber perdido un 35% como ha perdido, ahí están los datos, 32.000 habitantes menos, el más sangrante Fariza, que ha pasado de 1.500 a 500 habitantes en este tiempo, mientras que la Junta de Castilla y León miraba.

    Tras todo esto, nos preguntamos: ¿hasta cuándo seguirá contando el Partido Popular con la paciencia y la confianza de los habitantes de La Raya? Es hora de exigir un cambio real, un compromiso firme con el futuro de nuestra tierra. 


    Imagen CC BY-SA 4.0 by Sexmil

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  • El no-plan de la Junta de Castilla y León para el turismo de La Raya

    El no-plan de la Junta de Castilla y León para el turismo de La Raya

    El no-plan de la Junta de Castilla y León para el turismo de La Raya

    Los primeros días de mayo nos han dejado una escena insólita: la doble visita de Mañueco a Las Arribes salmantinas. En apenas tres días ha visitado más esta zona fronteriza que en los últimos cuatro años. Y no ha venido solo. Le ha acompañado toda una cohorte de procuradores, senadores y diputados nacionales y provinciales, cuya preocupación por esta tierra también parece despertar cada cuatro años…  Esta vez, Mañueco ha prometido un plan turístico y ayudas para emprendedores.  ¿No es esto lo mismo que prometió en su última campaña electoral con el todavía inexistente  “Plan de Dinamizacion de la Raya”? Cualquiera pensaría que quedan tan sólo unos meses para las próximas elecciones autonómicas…. y que estas visitas tienen mucho más de autopromoción y autobombo que de preocupación por la Raya.

    Pero hay más. Estaría bien que antes de lanzar esta campaña se replanteara qué está pasando con el turismo en Castilla y León, donde ni siquiera hemos recuperado las cifras de visitantes anteriores a la pandemia, como sí han hecho las Comunidades que son lideres en turismo en España.

    En Castilla y León hemos recibido 15 millones de turistas en 2023, mientras que en 2019 teníamos más de 17 millones.

    Comunidades como Andalucía, Cataluña y Madrid han recuperado las cifras anteriores a la pandemia con creces y también los ingresos por gasto turístico.

    En Castilla y León tenemos los datos más bajos de estancia media de los turistas, las pernoctaciones son más bajas que la media nacional y el gasto que realizan los turistas por día es ínfimo, el más bajo del país, sólo 55 euros por día.

    En Andalucía se ingresan 30.000 millones de euros anuales por gasto turístico, en Cataluña 24.000 millones y en Madrid 16.000. En Castilla y León 4.000 millones. 

    Algo no funciona. Madrid recibe 11 millones de turistas y gastan cuatro veces más, Cataluña seis veces más y Andalucía siete veces más (es verdad que tienen en esta última el sol y la playa, y que es la joya de la corona de España hasta la fecha… pero nosotros tenemos mucho que promocionar también).


    Nuestra propuesta

    La propuesta de nueve Castilla y León, es desarrollar una campaña integral de promoción turística de Castilla y León, renovando y relanzando el eslogan CASTILLA Y LEÓN ES VIDA.

    Es necesario poner en valor todos los recursos de Castilla y León: nuestros recursos naturales (ya que poseemos espacios naturales protegidos y la mitad de nuestro territorio es Red Natura Europea), nuestro patrimonio histórico (poseemos el 50% del patrimonio histórico-artístico de España), nuestra cultura y gastronomía (tenemos Denominaciones de Origen de todo tipo de alimentos que nos sitúan a la cabeza de Europa), nuestros  viñedos (con las Denominaciones de vino más destacadas de España)…

    Es imprescindible poner en común la oferta turística de todas las provincias de Castilla y León, superando compartimentos estanco y desarrollando una estrategia compartida que nos haga más fuertes. 

    Es necesario también desarrollar una campaña de captación de turistas en los mercados emisores que tienen interés por el patrimonio histórico y la cultura como son los países asiáticos y EE.UU. Y no menos importante, poner en marcha una verdadera plataforma de contratación de servicios y alojamientos turísticos en el medio rural, donde encontrar la oferta integral de Castilla y león.

    Todo esto requiere trabajo, visión y compromiso con esta tierra, justo lo que le ha faltado a la Junta de Castilla y León durante todos estos años.

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  • Doce escenarios: ningún sentimiento

    Doce escenarios: ningún sentimiento

    Doce escenarios: ningún sentimiento

    La Junta de Castilla y León ha destinado más de 1,3 millones de euros en la organización de doce conciertos gratuitos la noche del 22 de abril, repartidos entre las nueve capitales de provincia, Ponferrada, Aranda de Duero y Miranda de Ebro.

    Este formato fragmentado, con eventos simultáneos en doce sedes distintas, difícilmente alimenta un sentimiento de pertenencia común. La dispersión geográfica diluye el impacto cultural y la cohesión social que sí logra un gran evento concentrado, convirtiendo cada actuación en un acto aislado en lugar de la gran fiesta de toda la comunidad.

    Los cachés abonados escalan a cifras que llaman la atención:

    • Rosario Flores en Burgos: 143.097,73 €
    • Carlos Baute en Aranda de Duero: 105.157,54 €
    • Yves V & Brian Cross en Miranda de Ebro: 106.187,54 €
    • Nil Moliner en Salamanca: 124.079,57 €

    Pese a estas cifras, la planificación ha prescindido de la experiencia de los programadores culturales y de las empresas locales de organización de conciertos, encargando la producción a una promotora de Guadalajara sin contar con el tejido profesional de la región.

    En contraste, festivales como Sonorama Ribera demuestran el potencial de un modelo concentrado: su edición de 2024 generó un impacto económico de 23,7 millones de euros en Aranda de Duero, reforzando la identidad local y atrayendo a miles de visitantes.


    Nuestra propuesta

    Nueve Castilla y León propone diseñar un gran «Festival de Castilla y León» itinerante que cada año rote por una provincia distinta. La opción de concentrar recursos en una sola cita permitiría:

    • Maximizar el retorno económico y cultural,
    • Implicar activamente a promotores y programadores locales,
    • Forjar un sentido compartido de Comunidad,
    • Promover el conocimiento de otras provincias por los castellanos y leoneses,
    • Proyectar Castilla y León como destino de referencia en el circuito festivalero español.

    En definitiva, se trataría de sustituir la dispersión ineficaz por un gran festival que construya pertenencia y genere riqueza compartida.

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