El lúpulo, un cultivo generador de riqueza en León
El lúpulo está presente en la catedral de León, en la Capilla de Santiago Apóstol. Allí podemos ver un friso que esta meticulosamente ornamentado, adornado con las exquisitas flores del lúpulo, poniendo de manifiesto la estrecha relación entre Flandes y Castilla, dónde el lúpulo era una práctica arraigada. Por algo León se alza actualmente como el territorio que tiene el mayor cultivo de lúpulo en España: un título ganado por derecho propio, ya que en la provincia de León se combinan tradición, historia y perseverancia en su producción.
Los cultivadores de lúpulo son herederos de una larga tradición en la que se dan cita el conocimiento de este cultivo y el acervo familiar por ceder el testigo de padres a hijos, con la voluntad de mantenerlo en el tiempo. No en vano se trata de un cultivo complejo, que requiere un profundo conocimiento y un trabajo esforzado y meticuloso para poder llevarlo a buen término.
El lúpulo es además el ingrediente esencial de la cerveza, que es la bebida alcohólica más consumida en España y en el mundo.
León dispone de aproximadamente 500 hectáreas de lúpulo en la actualidad, situadas de manera fundamental en la comarca del Órbigo, pero que ha tenido en otros pueblos de la provincia arraigo en el pasado. El 90% de la superficie que tiene este cultivo en nuestro país se sitúa en León, con pequeñas superficies en otras Comunidades Autónomas.
Por otra parte, en León se ha venido invirtiendo en regadíos en lo últimos años de forma muy relevante en la ejecución de regadíos, así como en procesos de concentración parcelaria que han sido muy importantes para este cultivo.
Esta producción tiene un altísimo valor desde el punto de vista socieconómico, y es necesario darle la relevancia que merece y todo el apoyo necesario con una acción política decidida encaminada a apoyarlo con determinación.
El cultivo presenta en este momento varias amenazas y que consisten, por un lado, en no disponer de tratamiento eficaz para combatir el oidio, que es una enfermedad que afecta gravemente a este cultivo y que merma la producción. Resulta increíble que en Alemania este autorizada la aplicación de una sustancia activa que por razones absolutamente inexplicables el Ministerio de Agricultura no autoriza aplicar en León. Para esto sólo cabe una explicación: la indolencia del Ministerio, acompañada de la falta de reivindicación y exigencia por parte de la Junta de Castilla y León, que debería de dar esta batalla para conseguirlo. Es bien seguro que si esta superficie de cultivo estuviera en Cataluña o en el País Vasco ya estaría autorizada.
Por otro lado, la Consejeria de Medio Ambiente, a través de la empresa pública SOMACYL, esta autorizando la plantación de chopos de forma indiscriminada en todas las zonas de lúpulo que hay en León, cuando resulta que los chopos suponen una serie amenaza para este cultivo excepcional que, como ya se ha indicado, exige unas prácticas de cultivo de carácter casi artesanal y un conocimiento muy profundo de cómo desarrollarlas.
Por último, la falta de relevo generacional. El sector esta claramente envejecido, como lo esta prácticamente todo el sector agrario. León es la provincia de España que más población esta perdiendo año tras año, es también la más grande de España en superficie y dispone de una riqueza incomparable en todos los sentidos.
Nuestra propuesta
Nuestra PROPUESTA pasa por desarrollar un plan integral de apoyo al lúpulo de León que contenga medidas de apoyo a través de una línea de impulso al relevo generacional, con una acción concreta de apoyo a los jóvenes para que se queden con las instalaciones que dejan los mayores, son explotaciones agrarias complejas que es mejor que no se retiren porque volverlas a montar conlleva perder 4 años de rentabilidad que son los necesarios para que una explotación empiece a dar rendimiento.
Declarar la zona de lúpulo especialmente protegida, tal y como permite la Ley Agraria de Castilla y León que reguló en 2014 esta figura legal para garantizar la salvaguarda de aquellas zonas agrarias que deben ser protegidas de cualquier amenaza externa que las ponga en peligro. La Junta de Castilla y león solo tiene que aprobar un Decreto delimitando esta protección en el mapa. Hay mucha superficie en la Comunidad en la que se pueden plantar chopos sin poner en riesgo la riqueza económica que tiene este territorio.
Apoyar de manera decidida la promoción de esta zona con un plan de dinamización turística que incluya la visita a los cultivos de lúpulo, la presencia de menús de lúpulo en el momento de la recolección y –más importante aún si cabe– el apoyo a la construcción de una cervecera que se convierta en el atractivo de la zona y en la creación de empleo, contando para ello con la participación de alguna de las muchas empresas cerveceras que tiene nuestro país. Proteger el lúpulo de León con una marca comercial para que todo el lúpulo que se utilice en León le dé nombre a una cerveza propia, la única que podría llevar ese nombre y garantizar que todas las materias primas para fabricarla son leonesas.
Por último, apoyar la investigación para darle salida al lúpulo en las múltiples aplicaciones que puede tener en tratamientos de dolencias sobre los que ya existen estudios que apuntan su viabilidad, así como en cosmética o en bebidas healthy, como ya se ha demostrado en el éxito de bebidas como la kombucha.En definitiva, tenemos un sector extraordinario, un yacimiento de empleo que nos está esperando, León no puede seguir perdiendo población y cuando resulta que dispone del tan apreciado ORO VERDE, riqueza que solo necesita un empujón, no se puede seguir mirando para otro lado, para eso están las políticas públicas, para eso esta la Junta de Castilla y león para apoyar sus sectores de recursos endógenos que están pegados al territorio. León no se merece tanta indolencia.


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